Hace dos años, un 23 de enero, arranqué mi blog con los servicios gratuitos de Blogger. Sin saber muy bien qué iba a escribir ni con qué fin lo abría, arrancó de una manera muy indecisa. Siendo “totalmente” privado, no le dí la url a nadie ni lo dí de alta en el motor de búsqueda, comenzó siendo únicamente un lugar en el que escribía de vez en cuando, sin ningún fin.
Más tarde, empecé a escribir más cosas sobre mí, en particular, y no solo sobre mis aficiones limitándome, prácticamente, a los días que iba teniendo. Unos meses más tarde decidí hacerlo público. El blog se estaba convirtiendo poco a poco en un lugar en el que, de vez en cuando, me desnudaba. Es cierto que no abría del todo mis sentimientos, supongo que por aquello de que son muy personales, pero en los últimos meses, no sé, me ha apetecido plasmar la felicidad y demás sensaciones que me han ido embargando.
A lo tonto han pasado ya más de dos años, feliz cumpleaños, desde que lo abrí y ni por asomo me planteo abandonarlo. Es mi sección privada donde puedo escribir, sin censura, todo aquello que me apetezca y sobre lo que quiera opinar. Seguramente habrá alguien a quien algún post de los que he escrito hasta ahora no le guste o no esté de acuerdo con su contenido. Para esto está el sistema de comentarios, pero veo muy difícil que cambie algo de lo que he escrito ya que, en su momento, lo escribí porque era lo que me apetecía.
Más de una vez he querido escribir alguna historia, algo de cosecha propia, pero nunca encuentro ni las palabras ni el modo de desarrollarlo. Supongo que no tengo mucho futuro como escritor y que los libros que devoro no parecen hacer mucho en ese sentido. O quizá simplemente sea que no le he dedicado el tiempo sufieciente, opción más probable dado mi estilo de vida. Espero poder sacar, alguna vez, el tiempo suficiente para dedicarlo a la escritura de un relato propio.
Hace ya algún tiempo me “cansé” de Blogger, me apetecía tener más control sobre el blog. Toquetear lo que quisiera y por eso busqué un hosting gratutito en el que instalar WordPress. Esta es la parte friki del post de hoy, pero había que explicar que quería poder tener un backup de la base de datos para no perder comentarios o posts, cosa que en Blogger no podía extraer.
Todos los que leéis este blog, que no sé cuánto sois ni me importa y es algo a lo que no le doy importancia ya que escribo para mí y mis amigos, vais a tener Dani para rato siempre que queráis seguir leyendo mis extrañas historias.
P.D. El blog cumple dos años y Ade y yo cumplimos once meses. En serio, no puedo ser más feliz.