Oficialmente ya somos todos culpables, delincuentes, criminales.

Elegid el adjetivo que mejor encaje con vuestra personalidad.

Citando a Microsiervos (artículo completo siguiendo el enlace):

A falta de otra palabra mejor, es insultante, porque en un país en el que uno de los pilares del sistema judicial es la presunción de inocencia, el canon nos presume a todos culpables.

Su aplicación indiscriminada lo hace injusto, porque se aplica a cualquier CD o DVD que compres, aunque lo vayas a utilizar para hacer una copia de seguridad de las fotos y vídeos de tus vacaciones o de los documentos de tu ordenador. Además, ahora que a mediados de enero se ampliará a otros dispositivos, también las tarjetas de las cámaras de fotos pagarán el canon, con lo que al pasar las fotos a un CD o DVD estaremos pagando dos veces por lo mismo, igual que con los móviles capaces de reproducir mp3, ya que además de pagar al comprarlos las descargas de música que se hagan con ellos también pagarán.

Es un timo, porque aunque se supone que lo pagamos como compensación del derecho a copia privada, los sistemas de gestión de derechos digitales intentan evitar que se puedan hacer esas copias, y saltárselos es un delito según la Ley de Propiedad Intelectual. Y ojo, insisto en que el canon es una compensación por el derecho a copia privada, derecho que es anterior al canon; no se trata de que con el canon paguemos por tener ese derecho, aunque desde las entidades de gestión de derechos se empeñen en venderlo así.

P.D. Queda bastante claro que los promotores de esta norma también lo son. El detalle es que ellos lo son desde mucho antes que nosotros.